domingo, 2 de diciembre de 2012

Solo determinadas personas sabes apreciar lo valioso que eres

Un joven muy preocupado llegó hasta la casa de un maestro muy sabio, y le dijo:

- “Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?”. 

El maestro sin mirarlo, le dijo: -“Cuanto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizá después”. Y haciendo una pausa agregó: 

- “Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este problema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar”. 

- “Encantado, maestro -titubeó el joven. Pero sintió que otra vez era desvalorizado, y sus necesidades postergadas”.

“Bien -asintió el maestro.- Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño y dándoselo al muchacho, agregó: 

Toma el caballo que está allá afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas”.

El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta. Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado, más de cien personas, y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó. Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro, podría entonces habérsela entregado él mismo al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.

ENTRÓ EN LA HABITACIÓN. 

Maestro -dijo-. Lo siento, no pude conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo. 

-“Qué importante lo que dijiste, joven amigo” -contestó sonriente el maestro-. “Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregunta cuánto te da por él, pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo”. 

El joven volvió a cabalgar. El joyero examinó el anillo a la luz del candil con su lupa, lo pesó y luego le dijo: 

-Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.

- ¡¡58 MONEDAS!!!! -Exclamó el joven.

- Sí -replicó el joyero-. Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... si la venta es urgente...

El joven corrió emocionado a la casa del maestro a contarle lo sucedido. 

Siéntate y presta atención -dijo el maestro después de escucharlo. 

- “Tú eres como este anillo: una joya valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto.

¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?”.

Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño.

martes, 27 de noviembre de 2012


I Am a CHAMPION!!


"Mi mente y mi corazón cargaran con mi cuerpo cuando mis piernas no puedan más"

lunes, 26 de noviembre de 2012

Isco Alarcon (Malaga F.C)

Isco haciendo de las suyas contra el Valencia. Que gran jugador tenemos en el equipo.
Están los que usan siempre la misma ropa. 
Están los que llevan amuletos. Los que hacen promesas. Los que imploran mirando al cielo. Los que creen en supersticiones. 

Y están los que siguen corriendo. cuando les tiemblan las piernas. Los que siguen jugando. cuando se acaba el aire. Los que siguen luchando. cuando todo parece perdido. Como si cada vez fuera la ultima vez. convencidos de que la vida misma es un desafió. 


Sufren. Pero no se quejan. Porque saben que el dolor pasa. El sudor se seca. El cansancio terminara. Pero hay algo que nunca desaparecerá: La satisfacción de haberlo logrado. 


En sus cuerpos hay la misma cantidad de músculos. 
En sus venas corre la misma sangre. Lo que los hace diferentes es su espíritu. La determinación de alcanzar la cima. Una cima a la que no se llega superando a los demás. Sino superándose a uno mismo.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Dicen que los errores nos hacen mas sabios y las derrotas mas luchadores, dicen que hay gente que entran en nuestras vidas con intención de alegrarla, dicen que hay mucha buena gente en el mundo, dicen que las verduras nos ayudas a crecer y que la comida basura es malo, dicen que fumar mata y que leer es de las cosas mas increíbles de esta vida, dicen que todos somos dignos de conocer, dicen que las personas te darán su mano para que puedas levantarte con mas facilidad, dicen que nunca puedes depender de nadie, y que no puedes fiarte ni de tu propia sombra, dicen que de todo hay pero lo difícil es encontrarlo, que si luchas siempre ganas algo y que si pierdes, también  que vivir la vida merece la pena que no la dejes pasar, que si respetas, seras respetado.

Yo veo a mucha gente cometiendo los mismos errores una y otra vez, gente que lo da todo por perdido al ser derrotado, gente que entra en tu vida con la intención de hundirte. Gente hipócrita en todas partes, gente que no se comen las verduras porque no están ricas y fuman para ser mayores, que comen comida basura porque esta mas rica y que no leen porque prefieren ver la televisión  Gente que no quiere conocer a alguien por los prejuicios, gente que te da la mano durante todo el camino y desaparece en los baches que mas necesitas, gente que no sabe valerse por si misma, gente que confían en todo el mundo y acaban apuñalandole por la espalda, gente que se rinden nada mas comenzar porque no le ponen las cosas fáciles  gente que se enfadan con sigo mismos al perder y se les sube todo a la cabeza al ganar, gente que se quita la vida por temor a lo que deparara mañana. O simplemente gente que respeta y es despreciada.


NADIE DIJO QUE FUESE FÁCIL, PERO TAMPOCO TAN DIFÍCIL.